La conspiración mariana
¿Qué relación tiene el código DaVinci con las teorías de la conspiración del 11M?¿Hay una misteriosa mano que mueve los hilos tras Pedro J y la COPE? ¿Se esconde la búsqueda del grial tras los atentados del 11M?
El código Da Vinci y derivados arrasan, dos años después, en las librerías. Empezó con El Ocho, luego vinieron todas las novelas “históricas” de ambiente templario, con la coña del grial y el mito de la descendencia crística. Ahora las paranoias sobre la masonería de César Vidal que actualiza al infame Ricardo de la Cierva con elementos que parecen sacados de Illuminatus!, el gran clásico conspiranoico freaky.
Es costumbre menospreciar la literatura de masas. Pero el nacionalsocialismo la usó siempre muy bien. Lo cuenta alguien que sabe de eso: Ernesto Milá. De sus escritos se saca una lección clara: el misticismo siempre fue un campo abonado para la captación en ese campo, porque la forma de relato, que es la que usa el propio Milá, predispone a la aceptación de las teorías más atrabiliarias.
Hoy este país vive un intento deliberado de desestabilización. El segundo diario del país y la segunda radio se lanzan, abocando al principal partido de la oposición a un extremismo desastroso, a apelar a una victimista teoría de la conspiración que no tiene nada que envidiar, ni en medios ni en estructura, a los argumentarios nazis sobre la conspiración plutocrática, judía y masónica.
Sus animadores públicos, cual nuevos Goebbels, no sólo bombardean desde las ondas radiofónicas como su modelo original, también llenan los escaparates acompañados de códigos-davincis, busquedas de griales y cosas por el estilo, como si los pequeños libreros quisieran recordarnos que no son libros serios de verdad, sino una suerte de Historia-pulp.
Y yo me pregunto: ¿Habráan tenido curso legal las especies conspiranoico- xenófobas con las que quieren explicar el 11M como un golpe de estado sin el éxito social previo del pulp conspiranoico? ¿Alguien habría podido dar por bueno los discursos implícitos en El Mundo sin la gimnasia anti-intelectual de las conspiraciones templarias y del grial?
Como en Los Tres días del Cóndor, la conspiración de fondo, está en las novelas que se ven leer en el metro, en las verdades baratas, en los deseos de creer y la ruptura de las contenciones racionales. Porque una vez que se consigue mellar la navaja de Occam, el criterio de la verdad social desaparece. Y todo es posible.
26 dEurope/Berlin Diciembre dEurope/Berlinl 2005, Lunes at 10:19
Bienvenido Tetsuo, después de tanto tiempo perdido…Bienhallado.
Creo que la estrategia que denuncias está perfectamente organizada en una especie de fábrica de papel que invade las librerías con títulos tipo “Los mitos de la guerra civil” “los mitos de la represión franquista (este especialmente abyecto) etc… como una estrategia de revisionismo radical de la historia de España, que se remonta a otro famoso hito de la literatura conspiranoica, usado a destajo por los nazis: el llamado “protocolo de los siete sabios de sión”. Da asco. Igual que da asco el pequeño Queipo de Llano (¿ven? uno también puede remontarse a donde haga falta), pero no sé si la estrategia utilizada por los partidos de gobierno es la adecuada. Para mí que le están dando cuartelillo a su discurso victimista, y que el pequeño Queipo está loco por que le echen de la COPE, para declararse perseguido oficial y que ya tiene montada su estructura alternativa…Mi opinión es que debe aplicarse dos cosas no incompatibles, por una parte el “a palabras necias, oídos sordos” (como creo que hace la mayor parte de la población española, por suerte) y por otra parte, si se comete un delito (como yo creo que, de hecho, se hizo con la famosa “broma goda” a Evo Morales, que la fiscalía actue en el marco del Código Penal, porque tener un micrófono no te declara exento de su aplicación.