El centro del mundo está al otro lado

31 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Lunes

Los mapas no expresan relaciones espaciales, sino sociales, seguramente por eso, puestos a hacer un mapa mundi los japoneses ponemos el centro en el Pacífico.

La gente piensa que los mapas sirven para representar relaciones espaciales. Y no. Para eso jústamente son un desastre. La esencia de los mapas es ser planos (2D) y el mundo es cuasiesférico (3D), así que no hay forma de conseguir una representación realista para el conjunto del globo. De ahí el famoso debate sobre la proyección Peters.

Mapa del periodo Edo (sobre 1700)El debate sobre la proyección es típicamente anglosajón (esto es, moralizante) y egocéntrico. En primer lugar parte del prejuicio de que el que sale más grande en el mapa es representado como más importante. Este puede ser bastante cierto si lo pensamos. Pero el segundo prejuicio es bastante estúpido: la raza rosada piensa aún que es la única en hacer mapas y se siente responsable por los daños morales. Pues no. Chinos y japoneses también -y desde antes y generalmente con más precisión- cartografiaron extensas regiones y rutas marítimas. Y pintaron bien grandes sus regiones y pueblos de origen. Y además en el centro. Y que yo sepa, los occidentales no se vieron cohartados por ello… Por cierto, que los mapas históricos de Japón más interesantes son los turísticos. Sí, turísticos, la pasión del turismo surgió entre nosotros en el siglo XVII.

mapamundi japonesPero no cambiemos de tema: hoy los mapas del mundo en Japón siguen teniendo su centro en el Pacífico. No en Japón, sino más o menos en la línea que dividiría el Océano en dos partes iguales. A fin de cuentas el “gran lago” es hoy en día el centro económico y de innovación del mundo. ¿Cuanto tardarán las escuelas chilenas y californianas en darse cuenta?

Basura no: ¡¡mutantes!!

28 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Viernes

Cuando los españoles piensan en comida basura piensan en las hamburguesas, los alemanes en el kebab y los japoneses en el Ramen. Al menos no le echamos la culpa a los de fuera.

Ando MomofukuEl señor de la foto se llama Ando Momofuku y ahí donde lo ven, tan bien conservado, es el director de una gran compañía multinacional: Alimentos Nissin. En España sus productos estrella se encuentran desde el pijísimo Aspen&Suarez a los modestos ultramarinos chinos que abren hasta las tantas. Y es que Momofuku-san, según su biografía oficial “continúa trabajando para apoyar modos de vida saludables y sociedades florecientes mediante la creación de nuevos alimentos”.

oishinboDebe ser por la mala conciencia, como Nobel… o la mala imagen, porque igual que en España cada vez que hablan de Internet en la tele es para relacionarlo con pederastas y terroristas, en Japón, si hablan de Ramen, noodles y comida instantánea en general es con motivo de la muerte misteriosa de algún joven más o menos freaky.

el primer ramen de la historiaY es que el Sr. Momofuku es el inventor del Ramen, la forma original japonesa de la comida basura y el padre de todos los noodles. Un invento de postguerra, una época dura en Japón en la que la comida escaseaba. Escaseaba tanto que da pié a un género único en el cómic mundial, el manga-gourmet, sólo para que los niños no olvidaran las tradiciones gastronómicas japonesas. Un género sobre el que escribiremos un día de estos y que alcanzó su canto del cisne en los 80 con Oishinbo.

top ramenVamos, que el Ramen es como el ColaCao al chocolate en polvo o el flanin El chino al flan de huevo: un sustitutivo para épocas de hambre que acaba por instalarse en la cultura popular hasta acabar siendo más típico que los productos tradicionales a los que imita.

Claro que no es Ramen todo lo que se infla y el tema da como para sostener comunidades de decenas de miles de ramen-gourmets y hasta un peculiar museo. El Ramen es parte de la identidad nipona. Y si les preguntas responderán como los freaky-terroristas de Alex de la Iglesia:

-¿Qué érais cuando os conocí?
-¡¡Basura!!
-¿Qué sois ahora?
-¡¡Mutantes!! ¡¡Mutantes!! ¡¡Mutantes!!

una vieja tradición

Generaciones ganadas

26 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Miércoles

¿Spectrum o MSX? O como nacieron el nuevo Oriente y la nueva Europa entre graficos de baja resolución. ¿Y España? Tal vez para parar la violencia de la nueva extrema derecha haya que desempolvar nuestros viejos cacharros.

MSXTras mi fulgurante inclusión en Ciberpunk.net (ya os dije que algún día escribiría ahí), paso por la Biblioteca de las Indias a conocer in person a los famosos ciberpunks españoles, punto de la modernidad y avanzadilla de la netocracia. Pero, oh! sorpresa, me encuentro con Ugarte todo contento instalando su viejo Spectrum y organizando con Fernández, Medina y del Amo un ¡¡curso de programación de BASIC!! Casi muero del susto. Pero no, no es que de repente tuvieran una regresión de veintitres años. Es que el Spectrum es todo un símbolo generacional por estos lares y poca cosa puede hacer más gracia a los tekis de entre 25 y 35 que ponerse a trastear con sus viejos trastos. Esos locos con sus locos cacharros.

SpectrumPero la spectrum-manía no es nada comparada con su equivalente japonés: la MSX manía. Por cierto, que no sólo japonesa, también fuerte en Holanda (Phillips se sumó a la idea) e incluso con patitas en España.

Porque MSX surgió como un intento internacional de crear un standard para la informática doméstica. Usaba un procesador Z80, de la misma familia y fabricante que el Z80-A del Spectrum e incorporaba un intérprete mejorado del BASIC de Microsoft, entonces restringido a los inalcanzables PC’s de IBM. De ahí su nombre: MS(Microsoft)X(xtended). Los fabricantes que se adhirieron originalmente eran Philips, Sony, Sanyo y Toshiba. Es decir, lo más granado de los grandes keiretsus japoneses y el gigante europeo de la innovación.

Sir Clive SinclairTuvo una segunda generación -justo antes de morir definitivamente- y con un desarrollo gráfico que entonces nos parecía increible. Por cierto, la desaparición de MSX fue debida al clásico fenómeno de pánico producido por la salida de Phillips en el resto de sus socios. Rápidamente todos buscaron tomar posiciones en el entonces balbuceante mundo de los clónicos. Algo muy compresible porque entonces parecía que el primer gran standard tanto de arquitectura como de sistema operativo podría ser japonés.

el C5Tampoco fue así, por razones que no vienen al caso pero que podéis leer en el anterior enlace, la industria japonesa la volvió a cagar. El emprendedurismo y la locura de Sir Clive Sinclair tampoco sobrevivirían a la década. El fracaso del c5 (su coche-vespa eléctrico) relegaría al Thomas Edison europeo a un segundo plano.

Tanto Sinclair como el intento de crear un ordenador personal standard a la japonesa (el PC era de uso personal pero no accesible fuera de las empresas) quedaron como ramas laterales en la enredadera de la Historia de la tecnología. No fueron brotes secos sin embargo, dejaron tras de si una generación Spectrum en UK y una generación MSX en Holanda, Japón, Taiwan y Corea, que luego hizo suya el nuevo mundo.

¿Y en España? Se supone que somos nosotros. Pero nunca nos hicieron demasiado caso. Y tal vez nosotros hicimos demasiado caso al viejo mundo. Ugarte era pesimista antes del 13M y optimista inmediatamente después. Mientras estoy con él en la oficina recibe un mensaje de Enrique Gómez, el del banner de Coco. Ha recibido un anónimo amenazante de otro “liberal” cibernauta. Ugarte le tranquiliza. Me dice que “desde el 13M no he parado de recibir amenazas de esta gente; no importa, tenemos que hacer lo que hacemos, meter a más gente en la red, poner a debate los nuevos temas… Ilustración, contra la barbarie lo que nos toca a nosotros es Ilustración“.

Y se lo debe creer cuando desempolva su ZX.

Exigía al usuario teclear programas, pulsando ese pequeño teclado adhesivo de motel. El resultado había sido tanto la breve vida comercial del producto como, veinte años después, la preponderancia comparativa de hábiles programadores en el Reino Unido. Esas pequeñas cajas y la necesidad de programarlas les habían comido el coco. -Como los hackers en Bulgaria.
William Gibson, Mundo Espejo

Kitty y los emoticones

25 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Martes

Nacionalista no es el que reivindica sus raíces, sino el que las niega, al menos en una generación criada con Marco, Heidi, Mazinger Z, el tecno y el Rock, que consume flamenquito como música étnica y lee el Quijote porque le obligan.

KittyKitty usa emoticones japoneses (nihon kaomoji). Hay quien atribuye estos signos a que el japonés, como el español, usa caracteres de dos bytes y al uso de ideogramas en la escritura de la lengua japonesa… pero no, no way.

Los emoticones japoneses, horizontales y por tanto más intuitivos, fueron diseñados, tienen creador: un misterioso ingeniero, semiólogo o freaky que pasaba por Nintendo allá por los 80, mucho antes de que Usenet e Internet se popularizaran en Japón.

El tradicional smiley japonésAntes de los famosos “Game & Watch” como el mítico Donkey Kong, el equipo de Mitsubishi y Nintendo que buscaba desarrollar la primera consola japonesa de videojuegos, trabajaba en modo texto, en una suerte de Shift-JIS Art que haría hoy las delicias de los amantes de la estética low-tech.

manga¿En qué se inspiraron? No tengo ni idea. Pero no es difícil ver el paralelismo con las convenciones expresivas del Shojo Manga que había marcado a aquella generación.

Y todo esto viene de nuevo por Kitty. Su idioma es el español (con acento cool-asturianu), su estética emparenta tanto com mi amigo Igor y Babilon Chat como con el grunge de los 90. Y no, definitivamente no ha inventado unos smileys que optimicen los caracteres especiales del español, ni se ha conformado con los ingleses.

Kitty through the mirrorKitty, como yo mismo, como seguramente tú, debe sentirse muy rara cuando le recuerden todo este año que es “hija del Quijote“. Más o menos como cuando la SGAE habla de “nuestras raíces” por el flamenco o Rita Barberà de “nuestro mar” por el Mediterráneo. Me temo que en la genealogía de nuestro imaginario influyeron más Mazinger Z, Marco y Heidi, los Stones y la geografía universal que esas “raíces” que sólo unos pocos siguen reivindicando como locos y si hace falta a estacazos. Cuando nos ponemos a hacer dibujitos con el teclado la eñe va de suyo, pero lo que nos sale del alma es una carita feliz. (^_^)

Gedatsu-kai y el apaleamiento de Bono

El peligro de los que defienden los “valores familiares” es que quieren tratar a los demás como a sus hijos pequeños y si llega el caso matarlos a azotes “por su bien”… que se lo digan a Bono.

el templo del solGedatsu-kai es un buen símbolo de como el viejo mundo se adapta al nuevo creando monstruos intemporales. Se trata de lo que en Japón se llama una “secta”, es decir, un grupo de discurso religioso que se genera pautas de relación y formas de socialización propias entre sus miembros.

geidatsu kongoGedatsu-kai fue creada por en 1929 por el maestro Gedatsu Kongo, un hombre de negocios que dejó todo a la muerte de su mujer y se retiró a meditar. Su pensamiento es una mezcla de conservadurismo político y social con un fondo sentido de culpa a la japonesa. Formalmente parece una mezcla bastante convencional de shintoismo y budismo. Pero el resultado y su abrumador éxito e influencia es realmente original y novedoso.

IkkyuAntes de establecer comparaciones (las más comunes son con el Opus Dei y los Legionarios de Cristo) quiero hacer una nota: como cualquiera que haya leído esa gran obra de arte de la novela manga que es Ikkyu, el budismo no es ese buenrollismo con túnica que venden el Dalai Lama y Richard Gere. Ikkyu, con sus relatos de abusos sexuales y violencia física contra niños y el trasfondo de interferencias político religiosas no escandalizó a nadie en Japón. Sabemos lo que es. El budismo es en eso y en sus ambiciones políticas muy comparable al catolicismo en su historia, cerrazón y horrores. Por eso una de las piezas fundamentales de la alianza en la que se sustentaba la revolución Meiji, era la creación -a partir de la religiosidad shintoista popular- del Koshitsu Shinto y su elevación, por primera vez en la Historia de Japón, a religión de estado.

SunsunGedatsu bebe de toda esa tradición en el mismo sentido en que los legionarios beben de opusinos, jesuitas y dominicos. Y lo hacen de un modo paralelo: desde el discurso de exaltación de los “valores familiares” (no se pierdan Sun-sun, su producto de marketing extremo para niñas) y el “trabajo como forma de oración”. Un discurso que parece ser grato a grupos nutridos de dirigentes políticos, de los servicios de información, las capas profesionales tradicionalistas y la pequeña burguesía con problemas identitarios.

Porque a diferencia de España, donde todavía nadie se ha decidido a hacer un buen estudio sociológico de los violentos de la nueva extrema derecha y sus grupos religiosos afines, en Japón todo se ha pasado por la lupa de las universidades. Si no les molesta leer en inglés no se pierdan este paper de Byron Earhart. La conclusión a la que llegan los sociólogos de la religión desde distintos caminos metodológicos es interesante. Y aplicable a España, me temo:

En Japón, el crecimiento del neotradicionalismo nacionalista es un producto perverso de la americanización cultural posterior a 1945. Muchos de sus miembros incluso pasaron por una etapa de aproximación al cristianismo, fase última de la aculturación… que al final generó un sentimiento de culpa para el que Gedatsu-kai ofrece una buena cura. Su ritual central establece la comunicación con los antepasados (base del Shinto) a los que siempre representa enfadados por el olvido de sus descendientes. Es la culpa del que se acomplejó frente a Hollywood e intentó llevar una vida clonada, la que llevó a estos conversos a su conservadurismo político y su nacionalismo extremo actual.

misaki saikiCuando veo hoy las imágenes de Bono apaleado, incapaz de comprender por qué él, españolista de toda la vida, tiene que sufrir esas violencias, pienso en Japón, en los conversos, en los que redescubren y reinventan eclécticamente la tradición. Y me pregunto si el europeismo de la España de los 80, acomplejada y copiota de “nuestros vecinos” que disfrutaban libertad sexual y bienestar social, no está en el origen de este horror que se nos viene encima y que a fin de cuentas no es más que la reacción política de unas almas mediocres, violentas y perdidas. Aquellas que como practicante del Shinto no puedo recomendar sino limpiar, al modo de Misaki Saiki, claro.

Las banderas del mañana

22 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Sábado

Por qué Raimon sería considerado un imperialista de ultraderecha en Japón y a lo mejor debería serlo también en España.

Un recuerdo de otros tiemposEl 9 de agosto de 1999 entraron en vigor las leyes que, por primera vez tras la 2GM, consagraban la Hinomaru y Kimiyago, la bandera del círculo rojo sobre fondo blanco y el himno, como símbolos oficiales del estado.

Pero la bandera del “círculo solar”, que es lo que significa literalmente en japonés, a pesar de estar datada como emblema naval ya en el siglo XV, no representa la identidad de todos los japoneses. Hinokimi, la ley de símbolos, generó casi automáticamente una red de protesta que une a coreanos y japoneses.

La polémica, al fin, descubre el fracaso de la voluntad de clarificar la responsabilidad japonesa durante la ocupación de Manchuria y la Guerra del Pacífico. Es difícil generar cambios radicales en la identidad, rupturas traumáticas con el pasado sin generar resacas identitaristas y xenófobas.

Portada de Adolf de Tezuka OzamuEl problema es que cuando el pasado es infame no basta con lecturas sentimentales, morales, como hizo el maestro Tezuka Osamu con su “Adolf”. Hay que romper con la identidad heredada.

Yo, que cada mañana, camino del trabajo, tengo que pasar delante de la famosa bandera de la Plaza de Colón, no puedo dejar de pensar en que “la rojigualda” es como la hinomaru española. Con un agravante: los muertos, las víctimas de los campos de concentración, de los crímenes horrendos que acabaron en el exilio o la fosa común por los que enarbolaban esa bandera, formaban parte de la misma comunidad a la que pretende representar. No se puede echar la culpa a las malas influencias extranjeras. O a las lecturas sesgadas. España es un país en el que hubo una guerra civil terrible. Y una larga dictadura posterior. Toda identidad viable que supere aquel horror, debería partir de la ruptura con el pasado.

No valen ni los colores ni los acordes de aquel tiempo. No valen la rojigualda ni el himno. Reivindicar la continuidad sería reivindicar el mayor fracaso posible que una comunidad humana puede sufrir: la guerra civil.

Decía Raimon aquello de que “quien pierde sus raíces pierde su identidad“. En Japón le llamarían imperialista y reaccionario. Aquí seguramente deberían hacerlo también. Para no matarnos entre nosotros seguramente haya que cortar las raíces para cambiar la identidad.

La conspiración mariana

21 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Viernes

¿Qué relación tiene el código DaVinci con las teorí­as de la conspiración del 11M?¿Hay una misteriosa mano que mueve los hilos tras Pedro J y la COPE? ¿Se esconde la búsqueda del grial tras los atentados del 11M?

La conspiración universalEl código Da Vinci y derivados arrasan, dos años después, en las librerí­as. Empezó con El Ocho, luego vinieron todas las novelas “históricas” de ambiente templario, con la coña del grial y el mito de la descendencia crí­stica. Ahora las paranoias sobre la masonerí­a de César Vidal que actualiza al infame Ricardo de la Cierva con elementos que parecen sacados de Illuminatus!, el gran clásico conspiranoico freaky.

Es costumbre menospreciar la literatura de masas. Pero el nacionalsocialismo la usó siempre muy bien. Lo cuenta alguien que sabe de eso: Ernesto Milá. De sus escritos se saca una lección clara: el misticismo siempre fue un campo abonado para la captación en ese campo, porque la forma de relato, que es la que usa el propio Milá, predispone a la aceptación de las teorías más atrabiliarias.

Hoy este paí­s vive un intento deliberado de desestabilización. El segundo diario del paí­s y la segunda radio se lanzan, abocando al principal partido de la oposición a un extremismo desastroso, a apelar a una victimista teorí­a de la conspiración que no tiene nada que envidiar, ni en medios ni en estructura, a los argumentarios nazis sobre la conspiración plutocrática, judí­a y masónica.

Sus animadores públicos, cual nuevos Goebbels, no sólo bombardean desde las ondas radiofónicas como su modelo original, también llenan los escaparates acompañados de códigos-davincis, busquedas de griales y cosas por el estilo, como si los pequeños libreros quisieran recordarnos que no son libros serios de verdad, sino una suerte de Historia-pulp.

Y yo me pregunto: ¿Habráan tenido curso legal las especies conspiranoico- xenófobas con las que quieren explicar el 11M como un golpe de estado sin el éxito social previo del pulp conspiranoico? ¿Alguien habrí­a podido dar por bueno los discursos implícitos en El Mundo sin la gimnasia anti-intelectual de las conspiraciones templarias y del grial?

Como en Los Tres dí­as del Cóndor, la conspiración de fondo, está en las novelas que se ven leer en el metro, en las verdades baratas, en los deseos de creer y la ruptura de las contenciones racionales. Porque una vez que se consigue mellar la navaja de Occam, el criterio de la verdad social desaparece. Y todo es posible.

Kou, llamada perdida

19 dEurope/Berlin Enero dEurope/Berlinl 2005, Miércoles

Kou Shibasaki protagoniza un 13M a la japonesa en una plomiza tarde de enero madrileña

Domingo de enero en Madrid, la tarde plomiza pide cine y palomitas. En cartelera Kou más sexy que nunca haciendo cine de terror para adolescentes japoneses: Una llamada perdida. Y no Ugarte, no me sea pesao, esta no era para Rajoy.

Una llamada perdida es casi, casi, un hermanito pequeño de Ringu, no al estilo de The Ring, traducciones culturales y ñoñerí­as incluí­das, sino en el sentido en el que lo son Jason y Freddy, Predator y Alien, Acebes y Michavila o Arturo Fernández y Zaplana.

Kou Shibasaki en Llamada PerdidaLo curioso es que cuando busco en Google encuentro que sólo se ha distribuí­do en España y Japón. El argumento ayuda. La base es la misma que en Ringu: el fantasma de una niña psycokiller aterroriza a un grupo de estudiantes de instituto. De ése instituto precisamente, sí­, de ése en el que perdonamos a todas las chicas haber repetido cinco cursos mí­nimo por lo bien que les queda la minifalda. Hasta ahí­ bastante comercializable e internacional. Pero mire usted que este fantasma es un auténtico virus de Outlook que se transmite a todos los que están en la agenda de la última ví­ctima.

Como el 13M, dirían algunos. Pero qué va. Ya quisiera Ana Mato que los vaqueros le sentaran como a Kou Shibasaki y ya quisiéramos nosotros haber ido a ese instituto.

Pero vayamos a lo importante: ¿por qué el éxito del argumento precisamente en España y Japón?. Una teorí­a: junto con Corea en Asia e Italia en Europa, son seguramente los dos paí­ses con una cultura keitai (”cultura de móvil”) más desarrollada. Muy distintas, pero muy amplias.

Si habíais visto la película por ejemplo, no os llamó la atención la forma de intercambiar números de teléfono en la primera escena? Un grupo de amigos está en un restaurante cenando. Uno de ellos escribe su número en un posavasos y lo pasa a los demás que le hacen una perdida. Hasta aquí­ como en España… sólo que en España luego seguirí­an todos los cruces. En Japón no es necesario porque los keitai japoneses pueden enviar directamente mensajes con direcciones de que se incorporan directamente a la agenda del receptor. El chico que empezó la cadena enví­a a cada uno el teléfono de los demás.

La agenda del móvil es, en Japón y en España, sinónimo de red social personal. Existes para alguien si estáis en su móvil. Existen aquellos de tus amigos a los que puedes llamar. Esa es la base del argumento de la peli: ninguno estamos a salvo de ser alcanzados por un tsunami social en red, todos estamos, al final, conectados con todos.

En Japón sin embargo, seguramente por el peso de las convenciones sociales tradicionales, estar en el móvil es existir, pero no necesariamente estar disponible. Eso se ve bien en la pelí­cula. Por eso el fantasma asesino deja mensajes en el buzón. Un japonés no interrumpe una conversación por una llamada que no está esperando o intuya extremadamente urgente. En España donde también casi todo el mundo tiene móvil mantener una conversación normal (sin interrupciones continuas del interlocutor para atender el teléfono) es casi imposible en cualquier entorno. En Japón los presentes tienen prioridad sobre los ausentes. O en la clave de la pelí­cula, los vivos sobre los muertos.

Mi impresión es que eso se debe en España a un atavismo. Un recuerdo de cuando recibir una llamada de teléfono o un telegrama implicaba una desgracia o una noticia tremenda. Mi experiencia es que eso hace que el uso del móvil en España sea estresante: si no lo coges o rechazas la llamada, te reprocharán luego haberlo hecho.

Joko TaniguchiLa cultura keitai tiene sus cosas. Como comentaba con relación a su novio la chica japonesa keitai-adicta de la foto (que por cierto debía ir también al mismo instituto de las pelis):

estamos tan acostumbrados a los móviles que siento como si la cantidad de comunicación que tengamos con ellos indicara cuanto nos queremos el uno al otro. Así­ que ahora que mi novio ha dejado su móvil me siento insegura, no se cómo podría medir su amor o confiar en él de aquí­ en adelante

Japón y España comparten una cultura de fondo de fuerte control social, en el que tu pandilla, tu pareja o tu familia se sienten en el derecho de exigirte un mí­nimo de comunicaciones y reportes diarios. La vuelta de tuerca española es que desde el momento en que alguien tiene tu móvil, se te supone la disponibilidad obligada y por defecto en todo momento. Eso es lo terrible de estar en las agendas de otros. Según de quién, peor que el más sanguinario thriller.


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